miércoles, 25 de junio de 2014
miércoles, 28 de mayo de 2014
El viernes a las 9 todos/as al pleno.
El Partido Popular de Chiva, con su alcalde Jose Manuel Haro a la cabeza, quiere aprobar este viernes en el pleno la instalación de una planta de transferencias de residuos en Chiva.
La basura que no quiere Cheste, al final viene a Chiva
Esta planta, que iba a ser instalada en Cheste, al final será instalada en Chiva. En un gesto servil de nuestro Alcalde hacia sus superiores, el Alcalde de Chiva demuestra claramente estar gobernando para sus propios intereses, probablemente esperando alguna salida política fuera de Chiva después de 2015 ya que claramente ve amenazada su opción de seguir como Alcalde tras los resultados obtenidos en las últimas elecciones.
El PP hundirá nuestro polígono
El PP ha tomado esta decisión sin ningún miramiento y sin informar a los empresarios del Polígono. La Entidad Urbanística de Conservación LA PAHILLA no había sido informada de esta emboscada y según fuentes fiables de la Entidad, muchos empresarios de nuestro polígono ven amenazados sus negocios por la instalación de esta planta que generará malos olores y malestar en la zona. Los restaurantes y otras empresas no merecen este trato vejatorio por parte del PP.
El PP traiciona a los ciudadanos y empresarios de Chiva, y nos preguntamos ¿por qué no ha pensado en instalar esta planta al lado de la empresa de zumos ubicada sobre el suelo de quien todos conocemos?
En contra de instalar empresas y generar empleo
Además, de esta manera, el PP rechaza la oferta hecha por los socialistas de ofertar esos terrenos a otras empresas a cambio de que contraten a gente de Chiva. El PSOE presentó hace varias semanas una oferta para que se cediesen gratuitamente estos terrenos a emprendedores de manera gratuita a cambio de que contratasen a vecinos en paro de nuestra localidad. El PP, una vez más, demuestra su desprecio a los parados de nuestro pueblo y prefiere alquilar por 38.000 euros al año las parcelas a esta planta que
¡¡SÓLO CREARÁ UN PUESTO DE TRABAJO A TIEMPO PARCIAL!!
EL VIERNES, A LAS 9 DE LA MAÑANA ACUDE AL PLENO DE CHIVA Y DI
¡¡NO A LAS BASURAS EN CHIVA!!
lunes, 26 de mayo de 2014
A Haro se le mojó la pólvora.
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El domingo, pese a los pronósticos sobre el tiempo, la lluvia fue
prácticamente imperceptible, así que… ¡la humedad como excusa carece de
sentido!
Desde hace un tiempo, más
concretamente desde que Haro ocupó la alcaldía con una moción de censura –hecho
que siempre oculta él y el P.P.–, no hay acto, chocolatá, bendición de
primeras, segundas, terceras… y enésimas piedras, que no acabe con fuegos
artificiales.
Esos fuegos se trasladaron a
la calle del Pilar… y no por la fiesta de la Virgen, no, sino para festejar las
victorias electorales del PP, victorias con campañas electorales de dudosa
financiación y de tesoreros imputados-encarcelados, con final
lúdico-festivo-pirotécnico en la calle del Pilar.
Ayer tras conocer la victoria
del P.P. –otra vez– en Chiva, nos quedamos esperando los fuegos de artificio,
pero no, no hubieron fuegos, la victoria no se celebró, al menos con fuegos
artificiales.
Pero… ¿no visteis a Cañete y
Cospedal proclamándose ganadores? pues… ¡a celebrarlo!; habéis ganado en
España, en el País Valencià y en Chiva, y…¿no disparáis ni un solo cohete? ¡Que
sois los ganadores!, sí, sí… ¡sois los ganadores!
Los ganadores de unas
elecciones en las que habéis perdido en Chiva la mitad de vuestros votantes, y
eso… ¡que más da!, seguís siendo los ganadores, si ya lo dice la prensa esa que
leéis… ¡los tripartitos!, ¡los catalanistas!, ¡los chavistas!, ¡los
antisistema!… ¡cuanta ingratitud!, incapaces de valorar vuestro desinterés,
sacrificio y desvelos… ¡todos contra vosotros!, pero… ¡seguís siendo los
ganadores!
Sois los ganadores de unas elecciones en las que habéis descubierto que –a
fecha de hoy– tenéis perdida la Generalitat… y ¡la Alcaldía!, y no, no fue la
lluvia… ¡las lagrimas que derramasteis
mojaron la pólvora!
miércoles, 16 de abril de 2014
martes, 8 de abril de 2014
jueves, 23 de enero de 2014
viernes, 3 de enero de 2014
TODO EL AÑO HABLANDO
TODO EL AÑO HABLANDO
Manu Clemente
La euforia navideña
llena escaparates y bocas de palabras
como ilusión, paz, solidaridad, amor, respeto y hasta de caridad. Pero, ¿y cuándo
pasan Reyes? ¿Qué hacemos?
Hablamos de ilusión. Pero prefiero hablar de ilusión ahora y el resto de los trescientos sesenta y cinco días que tiene el año. La ilusión
de cambiar la realidad que nos rodea. La ilusión de encontrar trabajo. Encontrarlo yo y que lo encuentren mis amigas,
mi hermano y mi madre. Ilusión de que mi abuela se pueda jubilar ya,
que bastantes años ha cotizado
como para que le amplíen la edad de jubilación y encima le recorten la paga. Y de que mi
médica siga siendo de la sanidad pública,
sin mensualidades en ninguna aseguradora, de esas que hacen de puerta giratoria para muchos ‘padres’ de la Santa Constitución.
Hablamos de paz y solidaridad. Pero prefiero
hablar de paz y solidaridad ahora y el resto de los trescientos sesenta y cinco días que tiene el año. La paz que nuestros hermanos
y hermanas de clase no tienen en el Sáhara ocupado,
en el cerco infame sobre Palestina o la presión que se ejerce sobre los pueblos rebeldes. La solidaridad con nuestras
hermanas y hermanos
de clase. ¿Qué clase? La clase trabajadora. La solidaridad con mi amigo, que le están ahogando en el trabajo
y si no lo acepta,
hay mucha gente
disponible. La solidaridad con mi vecina,
que la desahucian, la tiran de
su casa, la que lleva pagando toda una vida. La solidaridad con aquella isla caribeña, que lleva aguantando decenas de años un bloqueo económico. Porque la solidaridad no conoce ni de patrias
ni de fronteras.
Hablamos de amor. Pero prefiero
hablar de amor ahora y el resto de los trescientos sesenta
y cinco días
que
tiene el año. “Un verdadero revolucionario está guiado por grandes
sentimientos de amor. Amor a la humanidad, amor a la justicia
y a la verdad”.
Y no es que lo diga yo, que lo suscribo; esto lo dijo un tal Ernesto Guevara, de esos pocos que dedican su vida a defender la vida de los demás.
Hablamos de respeto.
Pero prefiero hablar de respeto ahora y el resto de los trescientos sesenta y cinco días que tiene el año. Respeto a la dignidad de las personas, a los derechos humanos. Respeto
a la democracia y a la soberanía de los pueblos.
Respeto a los derechos de la mujer y respeto
a su decisión, siempre.
Y decidme,
de esos que se llenan en campañas mediáticas
hablando de derechos humanos,
¿con qué cara se le llora a Nelson Mandela, icono de la lucha contra el racismo y la desigualdad, firme defensor
del comunismo, mientras en tu país recibes
a seres humanos con una valla repleta de cuchillas que dará paso a un futuro muy prometedor en un vergonzoso Centro de Internamiento de Extranjeros?
¿Hablamos de caridad? No, de esto no nos gusta hablar, ni ahora ni nunca. Al menos yo no. A mí no me gusta la caridad.
¿Qué le voy a hacer? No me gusta dar un paquete
de arroz un lunes y que el martes vuelva a estar igual que antes. No me gusta dar migajas,
aunque para otros sirva
como criadero de votos.
Me gusta dar herramientas, soluciones, derechos, deberes, dignidad.
Por eso ayer, hoy y mañana,
cada uno de los trescientos sesenta y cinco días del año, hablo, hablamos de militancia. Sentir unas ideas, con unos objetivos, con las ilusiones, el amor, la paz y la solidaridad de la que he hablado.
Y adquirir conciencia social
y política. Dar el paso, afiliarse, defender y luchar. Lo primero, contra
la resignación.
Han querido complicar
la política. Y siguen haciéndolo. Utilizan expresiones complejas, prostituyen el significado de muchas palabras, en definitiva, alejan la política
de la ciudadanía.
Pero la política es sencilla
y noble. La política
es decidir y que no decidan por ti. La política es llegar a acuerdos que beneficien a la mayoría. Y en ella, cabemos
todas, cabemos todos.
Ahora bien, si no hay militancia, no habrá ilusiones que valgan.
Todo seguirá igual, unos pocos y pocas patalearemos con pancartas
y banderas (y orgullo,
mucho orgullo), y una mayoría – silenciosa – quejándose en casa, obviando
la realidad y pensando que los problemas los tienen que solucionar los demás.
Los
problemas tienen nombre y apellidos. Los problemas son políticos. Pero las soluciones también son políticas. La diferencia está en las ideas, en las personas y en sus objetivos. Por ello las personas,
las buenas personas,
deben participar en la vida
política, ya que participar en la vida política, es darle sentido
a la política. “Ni en dioses, reyes ni tribunos,
está el supremo salvador.
Nosotros mismos realicemos el esfuerzo redentor.”
Por un próspero
año de militancia, trabajo
y unidad. Por un 2014 que abra las puertas
a la esperanza
de las trabajadoras y los trabajadores. Construyamos poder popular.
Feliz año y ¡a galopar!
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